Me busca por la tarde,
por la noche y la mañana.
Me busca fresca, única,
luminosa y alborotada.
Me busca madre,
madura, perdida, cansada.
Me busca niña,

hambrienta, insolente y exultante.
Me busca entre sueños,
cuando llueve, o en la playa.
Desnuda me busca, exigida,
libre y entregada.
Me busca a veces, llena de color,
a veces triste,
a veces desesperada,
olvidada o ignorada.
Me busca entre la gente,
a un lado y al otro.
En calles terrosas,
en barrios olvidados.
Entre las luces de grandes ciudades,
en la cumbre de algunos edificios altos
me busca.
Me busca en mi casa... y en la de ella.
... Me busca la poesía,
y la mayoría de las veces...
no me encuentra.