22/7/09

Experiencias de un Poeta (Fragmento)

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De ninguna manera puede decir que esperaba lo que le iba a pasar. Su vida era, siempre lo había sido, de lo más aburrida y predecible. Aunque se él las daba de excéntrico y original, no lo era, o lo era en naderías. Lo cierto es que un buen día ciertas cosas suyas pasaron de estables y pasivas a tumultuosas y atrevidas. Y lo sorprendieron. ¡Cómo para que no!... si ya hacía rato que no era un adolescente. Pisaba los cuarenta y en su físico aparentaba algunos más. Solo lo salvaba su buen humor y el ingenio soez al hallar respuesta a todo. Lo cierto es que de repente se encontró a sí mismo en la pieza siete del hotelucho del pueblo recorriendo con su desacostumbrada lengua los rincones más escondidos de Zirday, una veinteañera conocida por él desde hacía varios años pero con la que por nada se le había ocurrido enredarse. Pero ese era un hecho, y sonriendo de puro placer, mientras la joven mujercita le mordisqueaba la pija con dulces y breves movimientos, trataba de entender por que raro sortilegio la vida le regalaba estos minutos de algo que ya no esperaba.

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5 comentarios:

Lena dijo...

Me gusta, Javi!

(El buen homor siempre salva)

Muchos besos!

Mai Puvin dijo...

Y... a veces la vida nos regala un poco de locura que por fin nos hace sentir que todavía estamos vivos en todos los sentidos... Sigo esperando ese pedacito de vida que tal vez me toque.

Buenísimo el relato, sabés que adoro leerte.

vangelisa dijo...

casualidades de la vida? quién sabe el por qué? pero él disfrutó eso seguro.
un beso

fresita dijo...

interesante!si que lo es!

mas de mi que de... lirio dijo...

Quizás porque se lo merecía aunque ya lo había olvidado.

Besos Javi, como siempre desde mi alma.